Tomar decisiones de inversión puede ser una de las tareas más desafiantes, no solo para las personas, sino también para las empresas. La falta de conocimientos, la ausencia de un análisis objetivo y estructurado, el miedo a equivocarse o la aversión a las pérdidas, llevan en muchas ocasiones a personas y organizaciones a no tomar acción. ¿Qué pasa cuando la inacción se convierte en la norma?
El Coste de la inaccióni
Es común pensar que, si no se toma ninguna decisión de inversión, no se está cometiendo ningún error. Pero la realidad es que existe un coste de oportunidad de la inacción. Este concepto se refiere a lo que dejamos de ganar por no actuar.
Imaginemos que estamos entre comprar un coche o invertir ese dinero para ahorrar para la entrada de nuestra futura vivienda. Si optamos por el coche, el coste de oportunidad será el de no disponer de fondos cuando llegue el momento de comprar tu casa. Pero, que pasa si no nos decidimos entre las diferentes opciones de inversión ni tampoco llegamos a comprar el coche, quedando nuestro dinero parado en una cuenta corriente. Pasado un tiempo si suben los precios podríamos no tener para comprar el coche que queremos, ni tampoco para dar la entrada de una vivienda.
Este es el verdadero riesgo, si dejas tu capital en una cuenta corriente sin remunerar o bajo el colchón, no solo dejas de aprovechar su potencial, sino que además permites que la inflación lo haga más pequeño. El coste de oportunidad de la inacción es algo que todos enfrentamos, pero pocas veces lo reconocemos.
Tomar Decisiones Informadas es Clave
Para evitar este escenario, es fundamental contar con herramientas y métodos que permitan evaluar las oportunidades de inversión de forma sencilla, estructurada y consistente. En I8I Advisory nos especializamos en ayudar a las personas y empresas a tomar decisiones de inversión y desinversión de forma fundamentada, evitando que el coste de la inacción se convierta en una carga adicional.